Gavilán de
La Española (Buteo ridgwayi)

Nuestra isla alberga al halcón más amenazado del continente americano, el gavilán de La Española. Este regio gavilán, con sus elegantes alas marrón-grisáceo, parte inferior gris y muslos rojizos, ha sido víctima de las mismas supersticiones y creencias populares que las demás aves de su familia. Desde la llegada de los primeros colonos españoles, las aves de presa, denominadas guaraguaos por los Tainos, han sido perseguidas de manera indiscriminada en los campos del país. Muchos agricultores aún consideran a las aves rapaces como “peligrosas” o “dañinas”, por sus picos y garras afilados listos para robarse a los pollos.

Nuestro pequeño gavilán es frecuentemente confundido con su contraparte de mayor tamaño, el guaraguao (Buteo jamaicensis). Su dieta es bien variada y consiste principalmente en lagartijas, anfibios, culebras, insectos y aves pequeñas. Su paciencia y agilidad a la hora de maniobrar en vuelo entre fincas y bosques le permite capturar ratones, aportando así al control de roedores que afectan a los cultivos agrícolas. Por esta razón, la naturalista Anabelle Stockton de Dod se refirió al gavilán como nuestro “amenazado amigo servicial.”

CR En peligro crítico

Estado de Conservación

Históricamente, el gavilán se encontraba ampliamente distribuido en los bosques de La Española y sus pequeñas islas adyacentes. Sin embargo, para principios de la década del 2000, la población del gavilán consistía únicamente de 250 a 300 aves que vivían entre los mogotes o colinas de carso que conforman el Parque Nacional Los Haitises. Muchas de estas aves tenían nidos fallidos, destruidos por el viento o con polluelos infectados por una peligrosa mosca parásita. Por suerte, los increíbles esfuerzos llevados a cabo por expertos internacionales y comunitarios locales en los últimos años auguran un panorama favorable para la conservación de nuestro querido gavilán.

“En poco tiempo mi marido encontró un lugar para buscar orquídeas. Yo seguí sola por el sendero que me llevó a un arroyo bastante ancho. ¡Y allí se alegró mi día! Me encontré con una pareja de gavilán de la Española en cortejo y estaban construyendo un nido.” Anabelle Stockton de Dod
"Encontramos un nido del gavilán de La Española con dos polluelos blancos y plumosos. El nido estaba en la parte superior de un árbol alto, encima de un montón de ramas que resultaron ser el hogar de una colonia de cigua palmera. Ambas especies alimentaban a sus pichones y vivían juntos en paz." Anabelle Stockton de Dod

Se ha creado un programa de manejo de nidos y desparasitación de polluelos de gavilán en Los Haitises que ha aumentado sustancialmente el número de polluelos que vuelan cada año. Además, como salvaguarda ante la vulnerabilidad de tener una población única en Los Haitises, se ha establecido una nueva población de gavilanes en la zona hotelera de Punta Cana con apoyo privado, con mucho éxito. Allí, en enero, se pueden apreciar con facilidad a las parejas de gavilanes realizando sus majestuosos vuelos de cortejo y planeos de caída libre en nuevos territorios, asegurando así el futuro de su especie.